Reportaje a Antonio Cruz, médico y escritor argentino.
Por Mónica Maud.
“Quisiera que me recuerden por la belleza de una metáfora y no, por la cantidad de premios obtenidos”
No sólo escritor, también estudioso de la literatura
Los escritores se encuentran bastante desprotegidos, máxime en épocas tan difíciles, como las actuales. No existe una política nacional de apoyo a la cultura;
y esto abarca a todas las ramas del arte, lamentablemente. Por cierto, esta realidad ha sido expresada en innumerables ocasiones, mas la situación cultural
de nuestro país no cambia. Es que la cultura es hechura de pocos y sin embargo, es disfrute de todos. Construir y ser parte de la cultura, e incluso, del
testimonio escrito de ella, es un privilegio que sólo algunos elegidos pueden llevar adelante, a pesar de las vicisitudes de la vida mundana, y en medio
de circunstancias adversas.
Con motivo de haber sido el escritor más galardonado durante el año 2001(aún cuando a Antonio Cruz no le interesa estas circunstancias), en los concursos
literarios organizados en esta provincia, NUEVO DIARIO, conversó con Antonio Cruz, médico y escritor “no sé desde cuándo, mucho menos porqué”.
Su primer poema, incluido en su libro Catarsis, data del año 1996 y ya entonces, manifiesta una fina sensibilidad, una mezcla de hombre de provincia plagado
de interrogantes que, indudablemente, no obtienen respuestas en el marco de su profesión médica.
Sin embargo, y aunque él mismo afirme que no existe tal relación, el hecho de estar en contacto con la experiencia humana en situaciones límites (la vida,
la enfermedad, la muerte, el dolor) debió influenciar en el hombre de tal manera apasionada que “una noche, como haciendo catarsis, me senté a escribir,
e hice cosas que no estaba habituado a hacer”, expresa con ímpetu y energía, al hablar de sus comienzos. “Nunca me imaginé que podía escribir... comencé
esta tarea ya de grande”; hoy la aprovecha al máximo y encuentra en ella, la felicidad y la plenitud que le faltaba para completarse como ser humano.
El mismo Cruz se autodenomina un escritor pluralista: “Tomo un lápiz y puedo escribir sobre cualquier tema, explica, pero eso sí, si es necesario, me paso
horas leyendo sobre la temática de mi poesía, sobre todo, si se trata de una escritura de tipo histórico”. Como es el caso de Tres hombres, poema del
cual, acertadamente expresó Susana Zazzetti: “de quién me enamoré primero?¿Del hombre poderoso que lanza el grito? ¿De quien tiene los “ojos velados”?¿Del
que “se burla de su karma”?... cada uno de ellos está retratado en perfecta armonía, cada uno de ellos está retratado en perfecta armonía, con su propia
historia...”
Su gran interés por la literatura y lo escriturario lo lleva permanentemente a “estudiar todo lo referido a ello”. Cuando, por una casualidad, por un comentario
de un escritor amigo cordobés, decidió incursionar en el soneto, “me leí ensayos enteros sobre la técnica del soneto”. Resultado: sus sonetos, de impecable
escritura, de perfecta técnica, quedaron plasmados junto con las más variadas temáticas. “Soy un escritor pluralista”, repite.
Igualmente, sucedió al tomar la iniciativa de presentarse en un concurso literario de poemas gauchescos. ¿Había escrito poemas gauchescos antes?. No, pero
lo logró con la incursión en las lecturas al respecto. Y con sus Coplas Hernandarias obtuvo un premio en dicho concurso. Además, es de destacar, Décimas.
Tanto en una como en otra, la prolijidad de la práctica hernandaria resulta magníficamente lograda.
Antonio Cruz, un hombre impetuoso, alejado en la actualidad de toda actividad política social tiene por objeto decir lo que no se dice... expresar las profundidades
del ser humano y para ello, indaga dentro de sí... acompañándose de tratados que tiene que ver con cada uno de sus temas. “Soy un escritor pluralista”,
vuelve a repetir.
-¿Cuál es el hecho que más lo conmueve?, pregunté.
-La magia de la creación... del nacimiento y de la creación humana, lo que acerca al hombre hacia Dios, salvando las distancias y sin pretender parecer
soberbio.
-¿Qué hecho lo conmueve sobremanera?
-El no poder ayudar a mis semejantes, nada más y nada menos.
-¿Qué lo distingue, como hombre, en la prosa y en la poseía?
-Nada, para mí es lo mismo. Es una cuestión de decisión instantánea.
-Crencia religiosa...
-Católico Ortodoxo... a partir de allí... mis ideales.
-Ideología política...
-Siempre fui peronista, pero, hoy, la clase política no logra contener las ambiciones de la gente; por eso, en ese sentido, soy un desocupado.
¿DELIRIO O REALIDAD?
El escritor se aparta de los caminos trillados de la lengua, (aunque los utiliza con plena conciencia) y la "hace delirar”, ejerciendo profundos cambios
en el ver y en el oír. Es su imagen única del mundo. La lengua inventada será siempre agramatical, asintáctica, su incomprensibilidad es, casi siempre,
un efecto de ese afecto.
De manera que, el límite no está fuera del lenguaje, sino que es su afuera: se compone de visiones y de audiciones, pero que sólo el lenguaje las hace posibles.
También existen una pintura y una música propias de la escritura, como existen efectos de colores y de sonoridades que se elevan por encima de las palabras.
Beckett hablaba de "horadar agujeros" en el lenguaje para ver y oír "lo que se oculta detrás".
Del Antonio Cruz hay que decir: es un vidente, es un oyente, es un lector, es un colorista, un músico. La creatividad no es otra cosa que "la loca de la
casa". Negar las fuerzas creativas más elementales de la vida diaria, de su vida diaria que quizá no tenga relación con la poesía, (no olvidemos que él
es médico “desde hace 25 años y ejerce en forma habitual), sería estar a favor de una mirada exclusivista, pero banalizarla hasta el extremo de creer que
el simple desplazamiento de los objetos y la mera actitud jocosa es ya imaginación, sería no poder establecer las diferencias y generalizaciones de una
potencia de la naturaleza humana. Antonio Cruz sí ha logrado establecer la diferencia.
*Profesora en Literatura, Castellano y Latín; critica literaria, comunicadora cultural, responsable de la edición de Suplemento Educación y Cultural (dominical),
de NUEVO DIARIO, Santiago del estero, Argentina.
Correo:
mmaud@ciudad.com.ar
monica1maud@yahoo.com.ar
Antonio Cruz
Nacido Frías en el año 1951. su primer destino como médico rural en Lavalle y luego se trasladó a Río negro y Neuquen. Regresó a Santiago en 1988. en ésta
ocupó diversos cargos públicos relacionados con su profesión.
Hizo periodismo radial y sus colaboraciones fueron acogidas por medios de Santiago, Tucumán y Córdoba.
En la actualidad ejerce habitualmente como médico cirujano, y acaba de terminar varios textos de poesías y de cuentos, aún inéditos.
Algunos poemas
COPLAS HERNANDARIAS*
En este mundo moderno
que no respeta la historia
y mengua la justa gloria
del criollo gaucho argentino,
sólo nos queda el camino
de no perder la memoria.
Como dice el Martín Fierro
el gaucho vive penando;
tan sólo de vez en cuando
tiene el pobre una alegría,
por eso quiero este día
honrar su gesta cantando.
Ni mandinga con su fuerza
ha de lograr aplacarme
yo habré de saber jugarme
con mi razón más sentida
¡Teniendo un soplo de vida
no hay lazo que pueda atarme!
Por cerros, valles, llanuras
hei de llevar este canto
y la semilla que planto
dará frutos verdaderos.
¡Soy porfiao como el hornero
ya han de saber lo que aguanto!
He de seguir transitando
por esta serena guella
rastreando fiel a esa estrella
que iluminó mi sendero
no habré de ser un cordero
que se entrega sin querella.
Con estas coplas sentidas
que levanto emocionado
con el orgullo sagrado
de mi argentino sentir
sólo quiero revivir
un tiempo que fue olvidado.
Y aquí termino amargado
pues casi sin darme cuenta
mis versos ya son cuarenta
que es el límite que he fijado.
*Premiado en Concurso de poesía gauchesca
CATARSIS*
Te he conocido
transito con alas ágiles
nocturnos firmamentos
empedrados de estrellas.
Te he conocido.
Soy soplo justiciero
mientras en la hoguera
se queman mujeres de negro
que ensayan ritos oscuros.
Te he conocido.
amaneció la vida con tu impulso vital
sin tiempo, ni medida,
soy maniaco inspirado.
Descubro el misterio insondable
de profundas miradas
derribando el muro de Berlín.
Se gestan ríos de tormenta,
la eternidad
invade el firmamento
y la tierra.
Hija encarnada de los dioses.
Por ti
derramo sueños,
habito la poesía,
desplazo la novela triste
y habilito la esperanza
de proteger
las sonrisas renacidas.
*Su primera poesía, 1996.
(Extraído de www.La-lectura.com, mayo, 2002).
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