Respóndeme. el nuevo libro de Susanna Tamaro.
Por Luis Daniel González.
Susanna Tamaro, la escritora que ha ganado fama internacional con libros
como "Donde el corazón te lleve" o "Anima Mundi", saca ahora un nuevo
libro en el que Dios se convierte en protagonista.
La popular escritora, explica en una entrevista, concedida al programa
"Raíces y traiciones" ("Radici e tradimenti"), de la RAI (televisión
pública italiana), que será transmitida el próximo 20 de enero, que se
trata de una obra que le ha hecho sufrir mucho.
Con libros traducidos en 42 idiomas y con 15 millones de ejemplares, es
lógico que "¡Respóndeme!", este es el título (el original italiano es
"Rispondimi!"), cree expectativa. Mientras ojea el índice, Tamaro
(Trieste, 1957) reconoce que el volumen es una serie de preguntas
planteadas "a Alguien que está arriba. Tiene una línea común con mis otros
libros, la de la desesperación humana, la condena, la autocondena. Un
libro que me ha hecho sufrir mucho pero que, ahora, es un hijo que amo".
La escritora evoca en la entrevista una pequeña iglesia aislada, en la
montaña, a la que solía ir de joven. "Era seguramente una llamada hacia lo
Trascendente --relata--, hacia la relación con el Absoluto que está dentro
de nosotros, que a los veinte años puede estar todavía larvado pero que
pide una respuesta".
Susanna Tamaro cuenta su larga búsqueda infantil de este Absoluto. Primero
en los números, buscando el "supernúmero". Luego, en las diversas
manifestaciones de la fe, en las confesiones conocidas, o en la doctrina
del catecismo, que la dejó desilusionada. Siguió haciéndose preguntas
intensas, tales como la de la muerte, para las que no encontraba
respuesta.
"Nada --confiesa--. Estaba desesperada. No sabía qué respuesta darle. Me
bastaba ver a una persona muy anciana por la calle para romper a llorar:
pensaba que dentro de poco yo estaría muerta".
Su abuela Elsa, de origen judío, con quien se sintió muy unida, tampoco le
dio una respuesta que la convenciera. Era una soledad atormentada en la
que la pregunta se hacía cada vez más urgente.
"El cristianismo es una fe muy severa, no es para nada "buenista". Ha sido
transformado en una cosa meliflua, pero es muy exigente. Yo creo que la fe
es un profundísimo viaje interior para encontrar al Otro, que para mí
tiene el nombre de Cristo. También yo encuentro a mucha gente que siente
que cree en algo, en las nubes, en la naturaleza... pero creer en el
Resucitado es otra cuestión, se sale de lo genérico. Es algo que cambia la
vida, no algo que aporta pequeñas mejoras: un poco más bueno, más generoso
y luego a lo mejor voy al Paraíso... Creo que la fe es vivir el Paraíso
ahora, empezar desde aquí".
Terminado el libro, la autora se siente extenuada: "Es un trabajo
terrible, que agota física y mentalmente, al menos como yo lo vivo. Es el
trabajo de asumir el dolor, de hacerlo aflorar, transformarlo, hacerlo
comunicación: un trabajo que mina la salud, seguramente".
Un don, indica Susanna Tamaro, una capacidad mimética y de absorción que,
reconoce, da un poco de miedo y le impide escribir un libro al año: "Es un
larguísimo trabajo de fatiga interior. No es un oficio, es algo... en mi
opinión, misterioso. Hay una parte de oficio, naturalmente, pero es una
parte minúscula".
(Extraído de www.arvo.net).
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